miércoles, diciembre 5
un film sin usar
hoy fui a tempo, me devolvieron eso. y me cobraron cinco pesos por la nada. cinco pesos que recuperé después gracias a un chico que no encontraba la tarjeta en sus bolsillos de bermuda blanca. cinco pesos me dio una y otra vez más. me escribí todo el nuevito casa de muñecas esperando el colectivo, me lo escribí, con el que antes me había dormido en el viaje de ida. escribo después, con quien duermo. ahora me acaba de picar algo en la clavicula, un clavarse en cada poro te extendiste. intente agarrarlo, por inercia. aparecio de nuevo bajo mi brazo y ahora recorre todo este cuerpo y sigue apareciendo y multiplicandose. mirá hoy fui a danza viento en contra llegue y no había nadie, no tardé demasiados segundos en darme cuenta que era en otro lado de la ciudad, y fui con el viento pegando en mi lateral izquierdo y llegué. no tarde demasiados segundos en decidir si desandar camino, eso es tan imposible. llegué mis brazos mas fuertes que nunca, como si hubieran nacido hace poco y ahora los uso realmente, para plegarme y desplegarme a los otros, a los muros, a los pisos, a los colchones. brazos, porque sí, brazos que sostienen mi torso horizontal a la cama. por todo el viento la fuerza y la velocidad creo que percibía las cosas de otra manera y eso estuvo bueno, lo que decían. era música. para mis oídos. todas estas palabras son para contar a los novios y para que los novios se entretengan. es tan así como la costumbres de establecer cromatismos con la realidad. pero lo primero es un fantaseo y lo segundo esta ultra presente. mirá. como los lobos encantados. yo te digo, cuánto disfruto, a veces sonrío y río tanto que me pasa algo en el parpado de abajo del ojo derecho, siento que se dobla. síntoma del amor a la vida. y de moverse dormida por las calles de mar del plata. con el sol paralelo a la coronilla. en la mitad de tu día. en el medio de tu imagen.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario