miércoles, noviembre 18
asì me encantan ustedes
y asì me encanta estar con ustedes
me encantan los mediodias, los atardeceres, las noches, los amaneceres pero sobretodo las mañanas ahì y asì me encantan
como no dormir, como bailar interminablemente y reirse y caminar a las siete de la mañana, casi por la arena con el sol abrazandonos, hacia nuestra habitacion 64 con las dos ventanas llenas de aire de mar, y siempre de sol.
como llegar ahì tarde y ver a fanjul diciendome que rinda el oral de colectivos de arte y yo diciendole que no traje nada solo mi mente, con el saquito enseñandoles lo que se a mis compañeros de mañanas y caras dormidas y a tres cadaveres que quiero tanto derrumbados de sueño en los bancos, y terminar una redaccion improvisada
y como dormirse escribiendo danza aèrea y que aparezca vilchesito con un cafè en cada mano antes de las 9 y media de la mañana para mi planta nerea y para mi, quìmica, cafè y saquito. patanchon diciendome que tengo problemitas, la sonrisa de evangelina y sus pensamientos en sus palabras
entretanto los mensajes de la enferma, o los viajes; los viajes a brasil, los viajes a amèrica central, los viajes a mèxico. o como decirles estarìa bueno que... o què pasa con...? o què les parece si...? vieron...?
como me encanta salir con màs sol aùn, ir hasta la esquina y derrumbarse en el piso càlido para dormir o debatir sobre que podemos almorzar que finalmente sanguches de miga negra (regalo de mi planta), y mientras florencia duerme y pasan ellos, se unen, se hacen la una y media y hay que despertar a todos cantandoles "arriba juan" para ir a ensayo que nunca va a ser ensayo hasta una hora despues cuando el profesor irresponsable (palabras mias a autoridades) se digne a darnos el sì, entonces en esa hora tirarse abajo del piano de cola y escuchar vibrar las cuerdas con los ojos cerrados o cantar los beatles o lo que salga en el piano, despues de saludar a lupita con un abrazo y con voz de locutora y situaciones absurdas, irse y reirse de todo lo que reiste..
ademàs de pasar tardes en el cine, vivir con ustedes, tirar globos rojos por el balcòn o reirse de nuestros personajes o solo de ignacio y sentarnos en ronda para poder mirarnos de pies a cabeza.
finalizando con una dosis de paciencia divina que se poso en mi alma para que los gritos llantos y arrepentimientos sean menos continuos.
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